Descartes fue un filósofo muy importante que vivió en Francia hace mucho tiempo, por el siglo XVII. En esa época las cosas estaban cambiando mucho y él es el padre de la filosofía moderna porque quería encontrar una verdad absoluta. Escribió el Discurso del Método para explicar cómo pensaba y este texto es de la cuarta parte de ese libro, donde encuentra su primera verdad después de mucho dudar de todo lo que le rodeaba. En este texto el autor nos dice que se dio cuenta de que mientras quería pensar que todo era mentira, él tenía que ser algo para poder pensar. La idea principal es la frase famosa de pienso luego existo, que en latín se dice cogito ergo sum. Es una idea muy clara que nadie puede negar, ni siquiera los que dudan de todo, porque si no existieras no podrías ni siquiera dudar. Por eso Descartes dice que este es el primer principio de su filosofía y que está muy seguro de ello. Esto tiene que ver con su método porque él empezó dudando de los sentidos, de si estaba soñando o despierto y de todo lo que le habían enseñado en el colegio. Él quería una base firme para la ciencia y por eso usa la duda para llegar a la verdad. También dice que somos una cosa que piensa y que el cuerpo es otra cosa aparte, aunque en este trozo de texto no lo explique mucho, pero es lo que él cree en el resto de su obra. Al final acaba demostrando que Dios existe para quedarse más tranquilo con su razón. Si lo comparamos con otro autor, podemos decir que se parece a Platón porque los dos creen en la razón más que en los sentidos, aunque Platón es de la antigua Grecia y Descartes es más moderno. En mi opinión, el texto está muy bien y tiene razón porque es imposible pensar sin existir. Me parece que Descartes fue muy listo al darse cuenta de esto porque es algo que todos hacemos cada día pero no nos paramos a pensar. Es una filosofía muy lógica que ayuda a entender que somos seres inteligentes.